viernes, 30 de marzo de 2012

MIL CORTES... MAS UNO

Mil cortes mas uno… (1): Desaparición

"Misteriosa desaparición de  un magnate periodístico. (Londres, UPI, 28-10-2007)

Dos semanas después de la desaparición, la Policía Metropolitana y el New Scotland Yard reconocen su perplejidad frente a este caso. ¿Cómo es posible que una persona tan importante y representativa de la sociedad londinense se esfume de la noche a la mañana, sin dejar ninguna huella? Si ha sido voluntaria... ¿por qué hacerlo de la noche a la mañana, sin proporcionar alguna pauta sobre la administración de su imperio mediático?
           
Mr. John Obrian Lancaster, recientemente ascendido a Milord por el representante de Su Graciosa Majestad, en reconocimiento a su importante labor social y educativa con los más desfavorecidos de la sociedad inglesa, pero sobre todo con los niños y los adolescentes más problemáticos, "pues en ellos se encuentra el futuro de Inglaterra" (cita textual), se dio a conocer en el otoño de 1981, cuando inició sus colaboraciones con el “New London Daily Magazine”, con el cargo de becario en la sección de Sucesos. Debemos recordar, no obstante, que en aquellos tiempos, el “New London Daily Magazine” era un periódico de barrio, gratuito, que se financiaba por la publicidad de las pequeñas empresas del West End. Existían otros dos rotativos similares, pero en febrero de 1983 habían quebrado, por lo que el “New London Daily Magazine” controlaba la cartera publicitaria de media ciudad, duplicando su tirada... y sus tarifas publicitarias...

Mr. John Obrian Lancaster tenía mucho que ver con este cambio en las tendencias, pues en su doble faceta de “Experto en Diseño Publicitario por la Central Manchester Distant University”, y con su instinto para investigar los horrendos asesinatos del Covent Garden, logró incrementar las ventas del otrora modesto rotativo, saneando la plantilla tras una imprescindible reducción de personal, potenciando al mismo tiempo la relevancia de los becarios. No debemos olvidar tampoco su expansión al comprar, en 1985, una cadena de emisoras de radio locales, la “Rocky Mountain Corporation”, incrementando aún más su presencia en el mercado londinense, ofreciendo a los pequeños comerciantes una publicidad barata, de calidad, y de amplia repercusión. Sus escasos detractores afirman que algunas de las tácticas utilizadas por Obrian y sus asesores bordeaban la legalidad, pero nunca se pudieron conseguir pruebas al respecto.
Veintidós años después de sus modestos comienzos, se ha producido una importante diversificación en sus intereses: “Instant Delivery”, su empresa de mensajería y distribución ha conseguido hacerse con más del 60% del mercado... ¡en menos de un año! Tampoco debemos olvidar “Little Secrets”, su famosa red social de intercambio virtual, que se ha convertido en una seria amenaza para otras empresas más conocidas, como “Thirty” o “Bookedface”...

"Pero, si de algo en esta vida me siento orgulloso es de Central London Hope", indicaba hace escasas semanas este gran benefactor… ¿Y quién podría no estarlo: el novedoso sistema de internado para chicos y chicas conflictivos, a quienes enseñan entre otras cosas una profesión tradicional pero no por ello menos solicitada, como las nobles artes de la carpintería, ebanistería, fontanería, metalurgia y electricidad? Por ello, su conocido lema: "We will change you" (nosotros te cambiaremos) se ha convertido en un mensaje de esperanza para tantos y tantos jóvenes en la última década...

¿Dónde está Mr. John Obrian Lancaster? ¿Por qué ha desparecido de forma tan brusca? Inglaterra, el Reino Unido entero, desea saberlo."

Mil cortes más uno… (2) Desmontando el mito.

Gran Magnate... Filántropo... Defensor de los débiles y de los afligidos... Adalid de la cultura... Genio de los negocios... Cuántas alabanzas se han pronunciado en tu nombre durante las últimas semanas... No se pueden imaginar la realidad... Porque supera con mucho a cualquiera de tus ficciones, de tus mentiras... ¿Te apetece recordar un poco las grandes glorias de tu pasado? Perdona, es cierto, no puedes hablar... Bueno, consideraré que tu gruñido es una afirmación... Revisemos entonces tu expediente...

Para empezar, tu nombre... el verdadero, quiero decir: te llamas John Smith, a secas, como otros muchos niños huérfanos de tu Dublín natal... Lo más cercano a un padre que tienes, en un hogar de acogida... el segundo, donde permaneces desde los 11 a los 15 años, cuando te hartas de los abusos sexuales y de las vejaciones a las que te sometía (todavía te estremeces cuando se te acerca un Yorkshire, ¿verdad?) toda la familia: mamá, papá, y tus dos hermanos mayores...

Es una lástima que todos ellos murieran en un incendio, la misma noche de tu desaparición... el 23 de febrero de 1979… Según me contaste hace un mes, les ajustaste las cuentas a todos ellos... incluso al Yorkshire... Habitación por habitación, persona a persona, gracias a una dosis de somníferos que robaste a la vecina… Los torturaste toda la noche, permitiendo que oyeran los gritos de los demás… y que se imaginasen lo que estabas haciendo… Es una pena que tuvieras que matar el primero de todos al padre… aunque te cobraste esa “deuda de gratitud” con tus dos hermanastros… El incendio cubrió tus huellas…

Fue un camino muy duro para ti, casi diez días, pero muy pronto descubres lo que algunos camioneros pretendían conseguir de ti al subirte a la cabina de su vehículo... Y aprovechas para conseguir un poco de efectivo... ¿Quién iba a imaginar que un mequetrefe como tú, con ese aspecto aniñado, iba a ocultar un cuchillo de monte en la caña de su bota... y que sería capaz de usarlo de forma tan letal? Dos camioneros lo descubrieron... demasiado tarde... Luego compras un billete para el trayecto en ferri, de Dublín a Liverpool, durante el cual te mareas tanto, que te juras a ti mismo que jamás volverás a montar en barco... Promesa que has cumplido…

En Liverpool, descubres una nueva vida, y que puedes hacer lo que deseas... mientras no te alejes demasiado de Norris Green... ¿Recuerdas el barrio? Es un lugar sórdido, donde la gente vive en sórdidas casas de los años veinte, periódicamente renovadas, gestionadas por el Seguro Social... Los perros son gordos... Las chicas llevan faldas demasiado cortas y se quedan muy pronto embarazadas... Recuerdas también algunos pubs, el "Royal Oak" y el "Old Broadway"... Y las bandas...

No te costó mucho el ser aceptado por los “Nogga Dots”... Basta con matar un “Crookie”, cortándole primero las comisuras de los labios "para que su sonrisa sea más bonita" y ya estás dentro... Pero tu mayor interés es la zona del puerto, con su ingente tráfico de drogas... También aquí, triunfas: en seis meses, te haces con el control de la mitad del tráfico, claro, el pertenecer a una banda ayuda mucho... Pero intentas abarcar más, traicionas a la banda, y huyes de la ciudad con un coche robado... Desde hace varios meses, tienes un nuevo juego de documentos, con ese nombre que te acompaña desde hace tantos años: John Obrian Lancaster... Respetando los límites de velocidad, recorres los 325 kilómetros sin problemas, y llegas a Londres...
           
Lo primero de todo, te deshaces del coche... que no solamente es robado, sino que le has cortado el cuello con tu “Bowie” a la propietaria ( no podías dejar testigos)... En un par de horas, localizas una zona que te gusta para sobrevivir: el barrio de Norbury, en South London... Tampoco te cuesta mucho el localizar a gente que te pudiera aportar nuevos conocimientos... Me refiero, por supuesto, a la Mafia Albanesa: drogas, contrabando, prostitución, tráfico de armas, extorsión y trans-porte de inmigrantes... todo lo que ellos hacen te interesa... Durante unos meses encarnas al perfecto sicario... pero, en ese momento, te das cuenta de que hay un negocio, tremendamente lucrativo, al que puedes dedicarte: el blanqueo de dinero, para tus amigos y patronos... Y por eso te fijas en la revistilla, el “New London Daily Magazine”... Era el año 1981…

Mil cortes más uno… (3): Recordando

Todavía no comprendo cómo ha podido atraparme, la muy zorra... Mírala, lo segura que se siente, hasta se olvida de que estamos en mi “casa segura” de Wood Green, ¡¡en mi puto sótano!! Pero en algún momento se confiará demasiado, la sangre igual puede lubricar mis ataduras... Pero tengo que actuar pronto, mientras alguna de mis extremidades pueda reaccionar... Es una asesina letal y despiadada, posee un dominio de la milenaria técnica china increíble, y en otras circunstancias, me habría gustado tenerla de mi lado... Ahora, me parece imposible...

Como asesino, jamás he tenido paciencia... Ya desde mis primeros crímenes, desarrollé una táctica especial, mezclando la "corbata siciliana" con la "sonrisa del joker"... Por ejemplo, a mi padre de acogida le quedaba muy bien, la sangre escurriéndose por las comisuras de los labios, al mismo tiempo que se asfixiaba cuando saqué su lengua por el corte de su garganta... Él se murió pronto, por los demás cortes... pero con el tiempo, he refinado la técnica... y conseguía que se murieran asfixiados y desangrados a la vez... esa era mi marca, dos formas de morir por el precio de una...
He matado a mucha gente, pero no tengo remordimientos, nunca los he tenido... Eso que ponen en las pelis, con sicarios que tienen conciencia, lloran al matar a un niño, o que dudan a la hora de apretar el gatillo, son todo gilipolleces, ideas tontas de los guionistas... Todos tenemos una forma concreta de matar, lo mío es el cuchillo “Bowie” muy especial, una de las primeras compras que hice: con su hoja de 28 centímetros, pulida a mano, cachas son de ébano y la cruz de finísima alpaca. Siempre muy de cerca, inmovilizando por detrás, siempre con guantes de látex... y con la precaución de apartarme lo bastante rápido, para que no te salpique la sangre... Por eso es tan práctica la ropa negra, no se notan las manchas...

No me gusta matar familias enteras, salvo que me lo pidan expresamente... A los niños, los mato primero, delante de los padres... Intento que no sufran, por eso les apuñalo en el corazón... Los viejos no me gustan, me da asco tocar su piel, por eso también los mato con celeridad, normalmente con mi “Glock”... Y mi marca, la reservo para las personas que se lo merecen... Al principio, mataba por instinto, capricho o placer... ahora, lo hago por dinero, aunque permanece la excitación de robar una vida… Llevo varios años entrenando a la siguiente generación... No es fácil entrenar un asesino, y mucho menos si se tiene que mantener una apariencia de respetabilidad...

Tal y como me encuentro ahora, prisionero de una persona que raras veces me dirige la palabra, pues todo quedó dicho en los primeros días, lo único que puedo hacer es pensar, y recordar... En Liverpool aprendí muchas cosas, pero mi historia realmente comienza en Londres... No me costó demasiado encontrar personas interesantes, pero lo mejor fue localizar a los agentes de la Mafia Albanesa... Con ellos, encontré todo lo que necesitaba: protección, drogas, un suministro casi ilimitado de mujeres, y carta blanca para extorsionar, torturar y ejecutar a los deudores, camellos de poca monta, pequeños comerciantes... sin embargo, y pese a mis dotes en estos campos, en seis meses tuve que retirarme del negocio y volverme respetable, aunque fuera como becario en un periódico gratuito... Nada como tener una buena tapadera legal, para ir blanqueando el dinero de la Mafia...

Por eso resultaba tan útil el “New London Daily Magazine”, pomposo nombre para una publicación ruinosa, que publicaban un redactor-jefe pedante, una secretaria que traía los cafés (y se encargaba de algunos “servicios especiales”), un maquetador y una decena de becarios, normalmente chicos de clase media, que no tenían nada mejor que hacer... Al principio, tuve que tolerar los esquemas existentes, pero luego me centré en la tarea que me habían encomendado: controlar la publicidad, aumentarla al máximo, y aprovechar esos ingresos "legítimos" para blanquear los procedentes de las demás actividades...

Conseguir un diploma falso fue muy sencillo, pero convencer al redactor jefe para que me cediese el puesto, resultó mucho más complicado, sobre todo porque yo no podía implicarme directamente. Menos mal que contraté un par de sicarios, que con alguna indirecta y una buena cantidad de amenazas y golpes, le persuadieron, al puto sapo cabrón, para que dejase el puesto...

Convencer a los comerciantes del barrio de la necesidad de anunciarse en el periódico tampoco fue difícil, muchos de ellos son inmigrantes clandestinos, y están acostumbrados a la extorsión, pagan lo que sea a cambio de "protección"... aunque sean mis propios hombres quienes se encarguen de destrozar el local si no pagan... Dos restaurantes quemados, una tienda saqueada y varias palizas a propietarios y clientes de los burdeles clandestinos fueron suficientes.... Al final, con la dosis justa de "persuasión", el periodicucho ha resultado bastante rentable, si bien los ingresos legales por la "venta" de la publicidad representan la octava parte del total...

En menos de un año, el periódico era autosuficiente, aunque seguía cumpliendo su finalidad... Invité a los periodistas aficionados a marcharse, y en su lugar contraté una veintena de profesionales, modestamente pagados, que hacían bien el trabajo; y contraté a los chavales más peligrosos del barrio, para realizar las extorsiones, los sobornos, y emprender las acciones violentas que fueran necesarias. No me involucro de forma directa, tan solo en aquellos casos que requieren una violencia extrema, un castigo ejemplar... por eso, cuando aparece un cadáver torturado o mutilado, con la corbata siciliana y la sonrisa del joker, todos comprenden el mensaje...

Sigo matando por placer, recorro las calles por la noche, con mi “Bowie” dentro de la bota, y mi gabardina negra, como el puto Ángel de la Muerte... No soporto a los chulos, a los pederastas, a los maltratadores, a los yonquis, a los putos, a los borrachos, a los travestis ni a los inmigrantes... Entre ellos escojo mis víctimas... Siempre llevo guantes de látex, y prefiero matar en la calle, aunque de vez en cuando realizo el ritual en bares, cafés, tiendas, burdeles... No me gusta matar mujeres... Por todo eso, en 1985 empezaron a llamarme "el Asesino del Covent Garden", un nombre tan bueno como cualquier otro. Aprovechando mi conocimiento directo de los hechos, empecé a escribir sobre mi pasatiempo... y descubrí que me gustaba...

Mil cortes más uno (4): Las capas de la verdad.

“Sorprendentes revelaciones sobre John Obrian Lancaster.” Por Edmund Hillary, del New London Daily Magazine.

Cuando se cumplen tres semanas de su desaparición, el New Scotland Yard revela que puede haber algo muy turbio en el magnate, más concretamente, en su pasado y en las primeras actividades que desempeñó al llegar Londres. Unos documentos, facilitados por un confidente a cambio de una relativa inmunidad frente a los hechos delictivos que se le imputan, han abierto una nueva línea de investigación, según la cual el empresario podría haber sido secuestrado en venganza por las actividades mafiosas que realizó en aquella época, desde la extorsión a los comerciantes locales, para obligarles a contratar unos espacios publicitarios que realmente no necesitaban, hasta la admi-nistración de "pequeñas lecciones de humildad" a sus competidores más directos, siendo esta la causa de su éxito empresarial…

También se considera plausible que hubiera estado detrás de diversos incendios en rotativos de la competencia, y en los negocios de ciertos inmigrantes ilegales que tampoco habían aceptado pagar por su “protección."”

 El artículo sigue, y sigue, pero no dice nada que no sepamos...

¿Ves lo fácil que es empezar a destruir la imagen pública de una persona? ¿Lo sencillo que resulta localizar testigos "arrepentidos", si se sabe dónde buscar? Pero tranquilo, para entretenerte un poquito más, por ejemplo, comentemos el de "News of the Wok":

"Más sospechas sobre el millonario.” Por Peter O´Toole.

Si hace dos días, la principal noticia eran los turbios métodos utilizados en su andadura financiera, ahora es su propia moral la que está en juego. En efecto, una denuncia anónima ha destapado una escalofriante trama de corrupción de menores, narcotráfico y pedofilia, toda ella relacionada con la organización “New London Hope”, y sus diversas instalaciones. En las aulas, pero sobre todo en los dormitorios a la hora de la siesta y por la noche, los adolescentes y niños más agraciados eran vendidos en pública subasta a una red de conocidos pedófilos, que organizaba encuentros sexuales con los menores. Algunas pujas, como las de “Baby Jane” o “Kiddy Louie”, alcanzaron las quinientas mil libras, a cambio de "estrenar" a dichos menores. Por supuesto, cuando se había producido la “desfloración”, el precio bajaba considerablemente. Se estima que más del sesenta por ciento de los niños y niñas que pasaron por la “New London Hope” fueron sometidos a violaciones sistemáticas, subastas y noches de tortura, en las que participaba activamente John Obrian.

Solamente los menos agraciados estaban relativamente a salvo de los pedófilos, pero no de los sádicos: se ha descubierto un negocio paralelo, donde los adolescentes eran ofrecidos para sesiones de bondage y de sadomasoquismo, con la condición de que las posteriores eliminaciones se realizaran en las instalaciones del internado… El registro de los sótanos de la institución ha permitido descubrir, hasta el momento, nueve cámaras de tortura, completamente equipadas.

 El rastreo de las instalaciones subterráneas con equipos de ultrasonidos ha permitido descubrir los restos de una veintena de cadáveres sepultados, si bien la existencia de lo que parece ser un pequeño crematorio en las traseras de la cancha de baloncesto, y el tamaño inusualmente grande de la caldera de la calefacción, y que sea de carbón, hace temer a los investigadores del New Scotland Yard y de la Policía Metropolitana que numerosos cadáveres podrían haber sido incinerados.

El caos en los archivos de la institución es tan grande, que es imposible precisar en estos momentos cuántos de los pupilos han sido asesinados en los últimos años, pero el hallazgo de una habitación secreta, escondite perfecto para un fetichista de los pies, tal vez arroje un poco de luz al respecto. Pues en ella se encontraron más de cien zapatos del pié izquierdo, tanto de niño, como de niña..." 

Parece que se está cerrando el círculo a tu alrededor... Y que tu respetabilidad se está yendo a la mierda...

Mil cortes más uno… (5) La venganza…

Y aquí estamos, finalmente, John Smith, de Irlanda... Tantos años mintiendo, creando una imagen de respetabilidad, de fiabilidad... Tanto tiempo haciendo lo necesario para incrementar tu fortuna personal, recurriendo a todos los medios posibles, pero con una manifiesta preferencia por los ilegales... Incluso has creado una empresa de mensajería, para facilitar el envío de tus cargamentos de meta anfetamina, de polvo de ángel, de heroína, y de otras “especialidades de la casa”... Solo te ha faltado fundar una empresa de seguridad, para atracar bancos impunemente...

Sin embargo, tu mayor pasión sigue siendo el dinero, y el poder que se puede conseguir con él. Por eso, quiero darte una última noticia, antes de terminar nuestra relación contractual... y vital... Oficialmente, eres pobre, y ni siquiera esta casa te pertenece. Escucha este artículo…

"Tras la pista del capital desaparecido. (John Johnes, UPI) Los agentes especiales del departamento de lucha contra el blanqueo de dinero han manifestado su extrañeza por la desaparición de más del 95 por ciento de la fortuna de John O´Brian, durante el último mes. Mediante una serie de reintegros de capital, en numerosos cajeros de la metrópoli, y también por transferencias hacia instituciones financieras "offshore", todas ellas autorizadas mediante los códigos y contraseñas que exclusivamente estaban en poder del magnate, incluyendo el escáner de retina y el de la palma de la mano derecha, todas las cuentas han sido liquidadas. Los investigadores no descartan que el magnate, agobiado por las recientes noticias sobre su turbio pasado, haya preparado su desa-parición..."

¡Pobrecito! No te basta con haber perdido tu respetabilidad, que se investiguen tus lucrativos negocios, que te acusen de pedófilo y de sádico, cuando en realidad eras un "honrado" asesino a sueldo... Además, te investiga Hacienda, y te has quedado sin dinero... Supongo que te llenará de placer el que te diga que, con todos esos millones, he creado un hospital y dos orfanatos en Zimbabue, y también he potenciado el desarrollo de la agricultura ecológica en Gambia a través de una ONG, además de realizar un importante donativo a Flying Doctors... Al final de tu vida, has hecho algo digno...

Igual te estarás preguntando por qué te he ido cortando, poco a poco, día a día, diferentes partes de tu cuerpo... Primero los dedos de las manos... uno a uno... Luego, los de los pies... uno a uno... Más tarde, distintos pedazos de tus piernas... arrancando toda la carne y los músculos... pero siempre suturando las principales arterias y venas... y dejándote reducido a los huesos... Sabes, siempre me ha gustado el refinamiento de la tortura oriental... y me ha fascinado el impresionante dominio de la anatomía y de la cirugía, que entrañan algunas de ellas...

Pero mi favorita es, sin duda alguna, la tortura de los mil cortes... Que es la que he aplicado contigo... De ti, ya queda muy poco... He reducido tu cuerpo a un muñón sanguinolento, un simple tronco con cabeza descarnada y sin lenguas... Te falta un ojo, que necesité para el escáner de retina, tu mano derecha, para la comprobación de identidad...

 Te he mantenido con vida, con numerosas transfusiones de sangre, anticoagulantes, sueros... Pero tranquilo, pues un mes después del comienzo, ya he dado el milésimo corte...
           
Con el último, cortaré la fina hebra que sutura todas tus venas y arterias, como si fuera un nudo gordiano, y morirás, con un tremendo, brutal, fulgurante y doloroso estallido de sangre... Pero querrás saber quién soy... Y conocer la razón de mi ensañamiento... Tú mataste a mi madre, cuando le robaste el coche, hace más de veinte años... yo tenía diez años entonces... Nunca lo he olvidado, ¿sabes? Te he ido siguiendo la pista... Me infiltré en las bandas… He recopilado las pruebas de tus crímenes... Siempre he estado un paso por detrás de ti... Incluso me contrataste para el “New London Daily Magazine”... Por que no me bastaba con la justicia humana… quería ser yo quien te desmontase, pieza a pieza… y ejecutarte…

Y me he dedicado a perfeccionar la técnica... Solo para ti... ¿Preparado?

 "Que la sangre llame a la sangre..."

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