sábado, 27 de agosto de 2011

SOY CULPABLE (III): EPISODIO III:UNA VICTORIA PÍRRICA

Aquí estamos pues, miraos bien... Centenares de amigos de todo tipo, de luchadores, de lectores inteligentes, no de tipo uno ni dos... Bloggers que lucháis en silencio contra los mismos enemigos que yo...

Hay que unirse... Saber al menos que no estamos solos... que los comentarios, en el fondo, no son más que placebos, que nos ayudan a seguir adelante una letra más, un solo acento bien puesto, un solo pensamiento coherente en medio de tanta mediocre estupidez...

Pero el blogger elegante, alaba lo que vale la pena... jamás ataca, nunca, a quien no conoce...y un solo comentario de UN solo LUCHADOR... contiene una armadura mejor que la mía...

Te invito a alzarte entre los semi muertos... a luchar con tu nueva armadura hasta que se ajuste a tu  personalidad, tu "exotraje de combate"... pero no dejes que te aplaste, algunas van con trampa incorporada... y pierdes la fe... y dejas de escribir... aunque te mueras por dentro...

No, como siempre, a estas alturas no queda nada que decir...

Salvo despedirme... sin este aspecto, ni armadura... como un hombre de 41 años, que se va quedando sin fuerzas por demasiadas cosas importantes en la vida... y por eso tengo que centrarme en poder amar de nuevo tras ocho años de prisión y dos de durísma batalla... He ganado... sí, pero casi me cuesta la fe en mi mismo, catorce kilos de peso, y más cicatrices en el alma de las que jamás podría contar...

Nos quedan ,mejor dicho, te quedan, muchas batallas por delante.. la mía termina aquí... La siguiente entrada será totalmente distinta...

Y lo que más lamento... es todos aquellos lectores de tipo 3, que han perdido la esperanza, la curiosidad, las ganas de leer... No podemos dejar de luchar, de escribir y soñar, si no queremos que nos agoten a nosotros... Pero por Dios, Yahvé, Satán, snoopy, o mi gato Luzbel...

¿Sería tan difícil, entre todos, encontrar una nueva plaga, una nueva vacuna, para que recuperen la curiosidad, y lean aunque sea la etiqueta del champú en el cuarto de baño?

Porque cada uno de esos lectores de tipo tres... es igual que nosotros... un alma atormentada por la ignorancia antes de descubrir la lectura, la imaginación, la esperanza... una persona de verdad, que sufre, que está perdida... un hermando de cualquier color, que igual solo espera una señal para lanzanrse a su batalla... igual, solo hace falta eso...

No, lo siento mucho, AQUÍ NO HAY MESÍAS...

Solo escritores, y lectores que quieren descubrir otros mundos, de tinta... y poetas, soñadores, cantantes, actores y actrices, magos y payasos, fotógrafos... que luchan... por la CULTURA...

Cordiales maullidos desde Málaga (Washington, USA)...

SOY CULPABLE (II)... PERO ME DEFIENDO...

Bienvenido, pues, a la segunda parte de un relato, en el que te prometí... pero nunca olvides que siempre puedes desconectar con un parpadeo, o mirando a otro lado... Si te quedas, lees hasta el final,

Además, cuanto termines de leerlo, si quieres, puedes pensar sobre él, o hacer que te lo lean, si las lágrimas de risa, del esperpento, no te dejan hacerlo... o sentir, claramente, que una parte del veneno que ya te ha saltado a la cara está actuando contra tu forma de pensar... y acompañarme al EPISODIO III: LA VICTORIA PÍRRICA...

Me quedan 28 minutos para escribirlo... interesante batalla...

Te presento el escenario elegido, eres mi huésped, pero juegas, pequeño detalle, con mis reglas del juego... Por eso, imagínate esto: un mercado medieval, en la plaza de Nuestra Señora de París (Francia, no Hilton), con una muchedumbre de zombis dispuesto a hacerse oír; y solo queda en pie un único guerrero (al menos, tan impresionante como El Conde de Brass, de Michael Moorcok), bañado en sangre.... Tiene una espada en la mano izquierda, un escudo enorme en su mano derecha, un arco de caza en el suelo, y unas doscientas flechas... Los otros, armados con palos y piedras, han muerto ya por centenares, por conquistar esos últimos palmos de terreno, que marcan la diferencia entre la inteligencia y la estupidez, el as en la manga y el truco barato de mala feria, el bocazas del auténtico sicario... Bien... pues me quedo en mi bando...lanza la primera piedra... pero dejame contarte una cosa: yo soy el caballero, y tú, escoges, entre la masa vociferante de zombis... o los que permanecen a la expectativa, entre ellos, los últimos resistentes de un fiero pueblo galo, cerca de Casteldomun...

Mi imagen ya la tienes, soy el que has visto unas líneas más arriba, un dibujo estilo "fantasy" de un guerrero demonio, inspirado en "The Trooper" de Iron Maiden... y en proporción de uno contra 1000, ya te estoy atacando con algunas de mis armas: la ´musica, la imaginación,, la cultura, el haber escrito más de 800 entradas entre públicas y secretas en no sé cuantos blogs, 41 años de lecturas, miles de películas de todo tipo...

Descanso unos segundos, me quito la sangre de los ojos, y antes de alzar la cimera y empuñar de nuevo la espada, te concedo la oportunidad de huir al dejar de leer; o luchar (a mi lado o contra mí, puedes salir de la masa de indiferentes y tomar esa decisión cuando quieras)... o morir solo en el mundo de la imaginación... "Lasciate ogni speranza voi che intrate"... en este caso, para los de tipo 3, "e voi che non fugite come dei bambini prima di essere uccisi... per i miei canni della guerra ".

Como no tienes por qué saber latín, la primera cita es de Dante Allighieri, estaba escrita en la puerta del noveno círculo del Infierno, y dice: "Abandonad toda esperanza quienes atraviesen esta puerta"... la segunda es mía, "... o bien vosotros que no sois capaces de salir corriendo como los niños antes de ser asesinados... por mis perros de la guerra..."

La primera cosa, así en plan didáctico, es que no me interesesa demasiado tu opinión, estás en mi terreno, jugamos con mis normas, y no tienes donde huir, querido lector de tipo 3 (tres, no dos, ni uno)... Has caído en la trampa, y leerás hasta donde quieras.. pero leeras... que no es lo mismo que leer el As (periódico)...

La segunda cosa, lector de tipo dos (el indiferente, que supera con mucho a la mase de zombis, pero de momento no se pronuncia) es que tú eres mi público objetivo, el "target", por una razón muy simple... que disfrutarás intensamente con la lectura...

La tercera y última... "you may think that I´m a dreamer, but Í´m not the only one"... querido lector de tipo uno, cuando quieras, el viejo amigo en mil combates de los mundos de tinta, el lector que ha osado navegar por la cara oscura del blog; que se ha emocionado con un poema, al leer un cuento; o al sentirse identificado con un personaje... tú, terminarás luchando a mi lado, otra vez más... Por cierto, la cita es de John Lennon, de la canción "Imagine", y dice así. "Puedes pensar que soy un soñdor, pero no soy el ùnico"... y lucho...

Lector tipo 3, aborregado, sin intereses, ni expectativas, incapaz de leer nada, ni siquiera que "El tabaco mata" y pensar que matar es algo muy serio... El que ve un libro en la escalera del metro y le da una patada... El cobarde, en definitiva... voy a por tu alma... solo con las palabras...y  mis recuerdos... sí, te llamo "Imbécil" a la cara, con todo mi cariño, para que reacciones, y al menos tengas las fuerzas cobardes de coger una primera piedra e intentar lanzarla, antes de ser consumido por el fuego que late en tu interior: el de la curiosidad...

Tipo 3 escoria, Eres de los que disfrutan con los secretitos ajenos, y se regodean como cerdos con los rumores, las falsedades y los documentales pedagógicos de "Supervivientes contra Godzila y Terminator"; "Gran Hermano 47: la rebelíon de Belén Esteban" y programas basura de igual ralea... has caído en un DOCUMENTAL DE TÁCTICA Y ESTRATEGIA EN LA ORATORIA DEL SIGLO XXI en algo que podría ser un documental de la DOS... es decir, uno DE VERDAD...

Lector tipo dos... de momento, no te necesito... que los de tipo uno descansen... esta parte de la batalla es la mía... lo único, que os separo unos cientos de metros de la plaza, os subo a los tejados de París (Francia) y os quipo con los trajes de supervivencia.. En pocos minutos, os llamo... para celebrar la victoria... y sin derramar una sola gota de sangre, más o menos como en "Blade", pero en vez de luz solar, utilizo palabras, letras, y sentimientos...

Tipo tres asqueroso y pendenciero... los de "en grupo, soy muy baliente, y hago Bee como las ovejas en la noche del silencio de los corderos"... solos tú y yo, no vales ni BALAS nada... ¿Olvidaste que no puedes salir, que es mi terreno, que soy un guerrero demonio, literario y luchas en proporción de 1000 a uno... contra alguien que ni siquiera se ha levantado del suelo? ¡Lastima, ya estás muertro!

Tipo tres.. me aburres con tus lamentos, tus "quejas sobre tu asco que vida que no vale para nada", y no haces nada para cambiarlo... Te dejo mirar un segundo más de cerca en  mi escudo... ¿Reconoces las letras "RB, medio tapadas por el polvo y el barro?

"¿RB? En color dorado... el caso es que me suenan..." Comprende que son las mismas que forman en otros idiomas "CNP", "FBI", "MIB"... En este caso, es un Ratón de Bilioteca, quien te está hablando y manteniendo a raya con las palabras...

Siempre juzgas a la gente, tipo tres... en dos bandos, los "mucho peores que yo" y los "igual de malos que yo"; y quizás deberías pensar, mientras esperas a que te mate, que tu lugar está entre los de "MÁAS EGO Y TESTOSTERONA QUE UN DINOSAURIO" y los más "letales que un àspid con veneno de escorpión y ADN recombinado"... Los dinosaurios murieron antes incluso de que se hiciera la peli "Parque Jurásico I"... y las serpientes siguen matando, involuntariamente, a miles de personas en toda América...

UPS!!! ya han caído 500 enemigos tipo tres , y yo sigo lanzando ondas de palabra a velocidad super-sónica para atomizarlos, mientras los otros 500 descubren, demasiado tarde, que las palabras, la ironía, la inteligencia y simplemente el arriesgarse a pensar.. son letales...

Y los espectadores de tipo 2 y 1... tienen dificultades para no saltar al terreno... que no, amigos, estos 250 son míos.. luego celebraremos el banquete... comeremos tiernas hogazas de pan blanco recién horneado, y productos de la tierra, y beberemos auga fresca y algo de vino, mientras vemos que los torbellinos arrastran las cenizas... y dormiremos unas horas, mientrras termina de amanecer en la tierra de los dos soles... donde nunca es de noche... llamada ESPERANZA...

¿Lo véis, no hacía falta, quedan dos o trés imbéciles... nada más... Bajad conmigo... y os los presentaré en cuanto me levante para saludarles... Son los más peligrosos... "LA PEREZA", que te hace amoldarte a todo con tal de pasar desapercibido, y no asumir que puedes y debes controlar tu vida...

La MOLICIE... te impulsa a seguir mirando, verdad.. pero no haces nada, porque es demasiado duro... Escucha conmigo, desde el suelo, "Hey You", de Pink Floyd.. o buscate el tema en tu MP8765... y en unos minutos, vuelvo...

La COBARDÍA... hay tantos cobardes entre nosotros... porque los héroes de verdad son como Batman, o SPiderman, es decir, personas normales que en situaciones extraordinarias, salvan su propia vida, y la de quienes le rodean... en un acto de loco valor o de iluminador coraje para el mundo...

Ven conmigo, héroe anónimo... y quítate ese ridículo uniforme, deja que salga tu coraza de Caballero de Santiago, Templario, de Calatrava, de York y de Lancaster, tu armadura de Samurai...

La ESTUPIDEZ, ESTULTICIA, IMBECILIDAD AUTO INDUCIDA O EXÓGENA... esa es la enemiga, la HIDRA, la INCULTURA... a por ella vamos ahora, mientras se alza el tercer sol... Acompañame, amigo, caballero de tipo uno... SOLO NO PUEDO GANAR ESTA BATALLA... ahora es cuando te necesito... PARA TRIUNFAR JUNTOS AQUÍ... en esta minúscula parcela de blog...

MOLICIE, lo siento... eres el alimento reservado para mis DOGS OF WAR, de Pink Floyd... el VENENO que necesitan para seguir mordiendo, a mi lado...


viernes, 26 de agosto de 2011

SOY CULPABLE...

Querida Yolanda, mi musa de carne, niebla, sangre y tinta... aunque ya conoces de sobra mi alma, y mi historia... Hoy me apetece recordarla un poco... para empezar el camino con una "tabula rasa" de categoría... Leerla o no, es decisión tuya, como siempre…


EN LO SENTIMENTAL, SOY CULPABLE…

 Soy CULPABLE… de haber AMADO CON LOCURA a una sola mujer en toda la vida, que me ha correspondido lo mejor posible…

 Soy CULPABLE, por amor, de haberme enfrentado a toda mi familia, apartándolos de mi lado, con tal de seguir con ella… a pesar de tantas diferencias...

 Soy CULPABLE, de haber tenido con ella toda la paciencia del mundo, de no haber conquistado cada parcela de su piel salvo tras infinita y paciente lucha de ternura… durante más de diez años…

Soy CULPABLE, de amarla tanto, que su bienestar casi siempre estaba muy por encima del mío... más bien, en casi toda circunstancia…

Soy CULPABLE… de haberla hecho llorar de tristeza seis veces en toda su vida, y las recuerdo todas ellas…

Soy CULPABLE de no recordar cuantas veces nos hemos quedado sin respiración tras dejarnos llevar por aquella risa que nace del alma y del corazón, de felicidad absoluta…

SOY CULPABLE, de no haberle llevado el desayuno con churros a la cama cuando tenía ocasión después del trabajo, y dejarlo en la cocina, para que lo tuviera a su disposición al despertar, después de mi turno de trabajo de noche.


EN LO PROFESIONAL, SOY CULPABLE...

SOY CULPABLE de no haber intentado con más fuerzas, conseguir un trabajo del que ella se sintiera orgullosa, de haber renunciado a mis ilusiones como periodista…

SOY CULPABLE de no haberme desplazado a otra ciudad, con un puesto asegurado, y dos en el aire… porque ella no quería salir de Madrid, sin estudiar ni trabajar en aquél momento… y no se lo echo mucho en cara, por amor…

SOY CULPABLE de haber escogido un trabajo de tan baja entidad que mi padre jamás me lo perdonó… porque sin disciplina, era demasiado grande la descompensación entre deseos, sueños y realidades, para mantener el equilibrio frente a la frustración…

SOY CULPABLE de avergonzarme ante mi imagen en el espejo algunas noches, con el uniforme, de sentirme menor que los demás, porque muchas veces ni siquiera recordaba mi puesto: armario con patas… arrinconado en cualquier lugar, mirando el mundo…

SOY CULPABLE de no haber sonreido más a las personas, por males reales o imaginarios, y de buscar de vez en cuando un acercamiento... cuando todo el mundo sabe que los armarios (de toda talla)  ni sienten ni padecen…

SOY CULPABLE de no querer servir a las madres para asustar a los niños pequeños con meterles en el cuartito de material… o de intervenciones, en los que jamás deseabas entrar por las consecuencias para el vigilante, si la retenida era una mujer (por eso jamás cierro la puerta al tomar la tensión)… conozco demasiados compañeros que han sido denunciados por mujeres de toda edad y condición, a quienes la policía registra "en el cuarto de intervenciones" y decomisa mercancía de hasta 3.000 euros... las detienen, juzgan... pero el que  se va la puta calle con una denuncia y la vida si cabe más jodida es el vigilante...

SOY CULPABLE  de saludar por la mañana y por la tarde, con educación, a quienes pasaban por delante de mí, porque el silencio era demasiado duro, y el miedo, mutuo…

 SOY CULPABLE de haber renunciado a casi todos mis sueños, hasta que encontré la escritura…

EN LO INTELECTUAL, SOY CULPABLE…

 SOY CULPABLE de no haber conseguido elevar a mi mujera a "mi nivel", como deseaban mi familia y mis amigos íntimos… por un amor incondicional...

 SOY CULPABLE de haber buscado puntos de entendimiento en actividades compartidas, como pasear e ir al cine, ver películas de niños… intentar patinar…

 SOY CULPABLE de no haberle contagiado mi pasión por la lectura y la cultura, las exposiciones, el cine y el teatro… por estar con ella…

 SOY CULPABLE de amarla tanto para no enjuiciarla… y más aún en estos momentos...

EN LO EMOTIVO, SOY CULPABLE…

SOY CULPABLE  de no haberle dicho jamás “te amo”, pues heredé de mi padre ese pánico a amar, por temor a la pérdida, inevitable… solo podía responderle con una caricia, un  “TQ” o un “idem”…

SOY CULPABLE… de preferir responder siempre que es posible con un detalle, un beso, un gesto de cariño, una caricia, en vez de una palabra…

SOY CULPABLE de no haberle preparado más baños de espuma los domingos por la tarde, y compartirlos con ella…

SOY CULPABLE  de no haber compartido con ella más puestas de sol en lagos recoletos, ni más amaneceres en el mar, de no haber involucrado más a mi familia ni pedirles ayuda… para sorprenderla… y de callar antes que hacer daño con una sola palabra…

SOY CULPABLE… de no haberle pedido más veces que abriera sus ojos inmensos verdes y marrones, mientras hacíamos el amor, para verme reflejado en ellos en el clímax, derribando entonces todas las barreras del alma…

SOY CULPABLE… de haber deseado tener con ella un hijo desde que nos hicimos novios, de haberle comprado su primer chándal y su primer par de calcetines y un gorrito y una camiseta… antes incluso de casarnos… lo conservo en una caja… es decir, toda esa ropa, recuerdo doloroso e inútil... que ni siquiera le valdría a nuestro gato de custodia compartida...

 SOY CULPABLE… de haber renunciado a ese sueño… por ella…

 
EN LO ESPACIAL, SOY CULPABLE…

SOY CULPABLE… de haber sembrado la casa de recuerdos cada vez que se va al trabajo, para no sentirme tan solo…

 SOY CULPABLE… de acechar sus pasos en las sombras, y esperarla tras la puerta menos veces de las que hubiera debido, con el gato, nuestro hijo en los brazos, mendigando uno de sus besos… cada vez más espaciados y tenues…

 SOY CULPABLE… de permitir que la tristeza me derrotase por no verla, con los turnos de trabajo opuestos... y no atreverme a salir de la cama, aferrarme a su almohada tras la siesta, buscar su huella en las sábanas, y su olor, para recuperar las fuerzas…

 SOY CULPABLE de no volver a recogerla en coche, pues con el agotamiento de tantas horas despierto en casa y fuera de ella, no me sentía seguro al volante… y aunque mi vida no me preocupase nada, la suya me es y me sigue siendo preciada…

 SOY CULPABLE… de haberme parapetado tras una muralla de libros, como consuelo por su ausencia y sus silencios… y de haber dejado de escuchar la música, pues su respiración resonaba con más fuerza entre las paredes de la casa desierta… si Chiqui no roncaba…

 SOY CULPABLE de haber abandonado la maqueta del barco, porque las lágrimas no me dejaban ver las piezas, y la luz no era la mejor… y quizás, siempre tuve miedo de que fuera una metáfora de nuestro matrimonio… tal y como ha sido…


SOY CULPABLE, EN LOS MUNDOS DE TINTA

SOY CULPABLE de haber rastreado la más pequeña partícula de amor, para llevarla a casa, y ofrecérsela a ella, de haber creado mil universos para vivir juntos, en ellos, aunque fuera unos minutos, cuando ella antes me leía… y luego, los dejaba impresos sobre su mesa… y después los tiraba a la papelera, sin leerlos…

 SOY CULPABLE... de inventar historias de amor para los dos, poemas, para renovar una pasión, un  interés, un cariño, que por su parte llevaba cinco años menguando, y desapareció en los dos últimos… por completo…

SOY CULPABLE de haber tenido tanto miedo de perderla, que la he dividido en varias musas (menos Yolanda, por supuesto), dotarlas de sueños, personalidad… y en todas ellas disponer una de las cosas que más admiraba de ella, que más añoraría si nos separábamos… Una tendrá siempre el tacto de su pelo al salir del mar, medio seco por la brisa… Otra, el acre sabor de las lágrimas… La tercera, sus ásperas manos y uñas cortas, que arañan mi espalda… La cuarta, conserva cada uno de los escasos gemidos que pronuncia en el clímax… y la única vez que gimió mi nombre… La quinta, su risa de caballo… La sexta, ese tic de hacer caracolillos con el pelo sobre su oreja izquierda…

SOY CULPABLE… de intentar ser un poeta, al pensar que así me acercaría más a mi mujer, porque era ella quien me inspiraba casi todo, al principio… En el fondo, solo hablaba de ella, de mis sentimientos, buscando solo una salida… fracasé… menos con un puñadito de poemas… loos otros cuatrocientos arden en el limbo de los blogs clausurados...

SOY CULPABLE… de haber utilizado las redes sociales para transmitir sentimientos, usando mis escritos como anzuelos, para canalizarlos hacia mi casa, conocer personas interesantes, con corazón, sin miedo a llorar… y así, obtener las fuerzas, para recuperar las fuerzas… y luchar una y otra vez más por ser mejor, por amarla más… fracasé…

SOY CULPABLE, EN ALGUNAS DE MIS RELACIONES “AUTÉNTICAS”…

 SOY CULPABLE… de haber decepcionado demasiadas veces a la única persona que para mí podría ser sagrada, en su faceta de madre, compañera, apoyo, paño de escasas lágrimas… de haberla asustado de vez en cuando, al no poder ocultar el caudal de tristeza y desesperación que inundaba mi alma… De no haber sabido apoyarla cuando me necesitó… De no haberla escuchado… de haberla puesto en evidencia, al permitir que mi amargura se infiltrara en mí trabajo… Pero las últimas semanas, he aprendido de nuevo a sonreír… en el silencio…

SOY CULPABLE… de haberme lanzado cual Quijote contra los molinos de viento, sin darme nunca cuenta de que arrastraba a Ojos Negros en una batalla que terminaría por una victoria pírrica: un nuevo animal, y luego un segundo, en el centro, casi terminan con los dos… Fracasé… lloró de nuevo… y yo… me callé… no podía hacer nada, si en parte era la causa…

SOY CULPABLE… de haber menospreciado al principio a mi nueva compañera. Por culpa de su juventud y sus ganas de vivir, que yo había perdido… Diseñé, implanté procedimientos consensuados con nuestro superior, porque no había nada de eso cuando llegué al centro… Pero quizás fui demasiado protector, o entrometido… Espero que todavía quede tiempo para enmendarlo… antes de irme…


SOY CULPABLE, EN LOS SENTIMIENTOS…

 SOY CULPABLE de haber tardado ocho años en llorar a mi abuelo, en perdonarle su amargo final, y sobre todo, en perdonarme a mí mismo mi incapacidad para auxiliarle… y no haberme despedido de él la noche que murió…

SOY CULPABLE… de haberme encerrado en mi interior, refugiándome en la lectura, el color negro, sin revelar mis sentimientos, creando una armadura de silencios, por no tener nada ya en mi corazón, ni en el de mi mujer…

SOY CULPABLE… de haber tardado nueve años en llorar a mi padre… por sentirme incapaz de reconocer que sus problemas eran los míos… que jamás me he sentido a su altura… que no pude terminar la tesis, entre otras cosas, para no avergonzarle… pues él jamás la terminó… de haber olvidado de forma consciente tantas cosas malas… que olvidé también las buenas… y solo con una orgía de lágrimas… lo conseguí en parte…

SOY CULPABLE… de no haber pedido ayuda a la familia, encerrándome en mi dolor…


SOBRE LAS CONSECUENCIAS, SOY CULPABLE…

SOY CULPABLE… de, a pesar de todo, conservar la esperanza, desear salir adelante con el paso tiempo, regresar al periodismo, dedicarme a la literatura, o cambiar de profesión (he visto unos cursos de recepcionista de hotel gratuitos con buena pinta…).

 SOY CULPABLE… de haber recuperado las ganas de luchar… después de quince años, pero sobre todo los dos últimos, con un fiero gato guardián, Chiqui, rondándome y animándome a seguir adelante, con sus maullidos y ronroneos...

SOY CULPABLE.... quizás por encima de todo... ¿de querer retomar las riendas de mi vida?... ¿de alimentarme de sueños?... ¿de recuperar las fuerzas poco a poco?... ¿de seguir luchando, pese a todo? ... ¿de estasr enamorado de la vida?... ¿o de ceder a las lágrimas?

 
Pero como siempre.. recuerda que SOY CULPABLE... de haberte llevado a este punto... para darte las gracias... por estar allí... al otro lado de aquél monitor, que separa a bloggers y lectores... Dos mundos de los cuales no se conservan ni siquiera las certezas que antaño sirvieron para escalar las más altas torres...